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Consulta V-Kids

Cómo aumentar la cantidad y calidad de la leche materna, introducción de avena en bebés y lactancia en tándem

Cómo aumentar la cantidad y calidad de la leche materna, introducción de avena en bebés y lactancia en tándem

Para todos los papis que, además de preocuparse por su salud y la de los suyos, creen en una crianza sana y natural, hemos creado la Consulta V-Kids.

Un espacio que pretende resolver las dudas de padres vegetarianos/veganos, con el objetivo de que puedan cuidar aquello que más les importa de la mejor manera: proporcionando una alimentación saludable y equilibrada a los más peques.

Miriam Martínez, pediatra de www.mipediatravegetariano.com, responderá a vuestras preguntas el primer miércoles de cada mes.

¡Envíanos la tuya a vkids@solnatural.bio!

¡Hola! Soy una mamá vegetariana primeriza, mi niño nació hace 18 días, y tengo muy poca leche en las mamas. He tenido que suplementar la lactancia materna porque el bebé pasaba hambre y no cogía peso y sigue sin aumentar lo que debería según el pediatra. ¿Algún consejo para que mi cuerpo genere más leche y de mejor calidad? Consumo muchas semillas y frutos secos. Muchas gracias! - Naia S.

La mayoría de los problemas que ocurren al inicio de la lactancia no se deben a que la leche de la madre sea escasa o de mala calidad, sino a que la técnica del amamantamiento no se ha establecido de forma eficaz y el bebé no está extrayendo toda la leche que necesita. Es muy raro que una mujer sana no produzca suficiente leche, solo en casos de enfermedades maternas o desnutrición grave se pueden ver estas situaciones.

Por supuesto todas las madres deben procurar llevar una dieta lo más saludable posible y en las vegetarianas esto significa abundancia y variedad de frutas y verduras, legumbres (incluyendo soja y derivados como tofu, tempeh y leche de soja), frutos secos y semillas a diario, y que los cereales sean sobre todo integrales.

Si se toman lácteos y huevos, estos se deben consumir con moderación. Hay que mantener el consumo de azúcar y productos azucarados (zumos, batidos, helados, bollería y galletas, refrescos…) lo más bajo posible. Durante la lactancia la madre necesita consumir buenas fuentes de grasas (aguacate, aceitunas, aceite de oliva virgen, frutos secos y semillas), alimentos ricos en vitamina A (zanahorias, boniatos, calabaza, pimientos) y en zinc (semillas de calabaza, sésamo, legumbres).

La mayoría de los problemas que ocurren al inicio de la lactancia no se deben a que la leche de la madre sea escasa o de mala calidad, sino a que la técnica del amamantamiento no se ha establecido de forma eficaz y el bebé no está extrayendo toda la leche que necesita.

Las medidas que pueden ayudarte a que tu bebé obtenga más leche son:

1. Debes asegurarte de que el bebé se agarra bien al pecho y de que la succión es adecuada. Lo mejor es que una matrona, una consejera de lactancia o una madre experimentada observen al bebé mamar y te recomienden los cambios que sean necesarios. Los grupos de apoyo a la lactancia, que existen en casi todas las ciudades de España, están formados por otras madres que han pasado por problemas similares y pueden ser de mucha ayuda. Puedes encontrar el grupo más cercano aquí: https://www.ihan.es/grupos-apoyo/

2. La lactancia debe ser realmente a demanda: esto significa que el bebé debe mamar cuando quiera (mejor cuando esté bien despierto y lo “pida” él) y durante todo el tiempo que quiera (y no solo durante 10 o 15 minutos). Hay que dejarle que termine siempre un pecho antes de ofrecerle el otro, ya que la leche del final suele ser más rica en grasa y proporciona más calorías al bebé.

3. El peso no es la única medida que debemos tener en cuenta a la hora de valorar si un bebé está alimentándose bien, sobre todo durante el primer mes de vida. Todos los bebés pierden peso durante los primeros 3-5 días tras nacer, después empiezan a recuperarlo y alrededor del 10º día de vida vuelven a pesar lo mismo que al nacer, solo a partir de entonces empiezan a ganar peso. Por lo tanto a los 18 días tu bebé no puede haber ganado todavía mucho peso, ¡no le ha dado tiempo! A esta edad es más importante comprobar que el bebé está tranquilo y contento entre tomas y que orina bien (moja al menos 5 pañales al día con orina abundante y clara).

4. Puede resultarte muy útil comprar un sacaleches y extraerte tu leche 2 o 3 veces al día. Esto estimulará tu producción de leche y podrás usar la leche extraída para suplementar a tu bebé después de que haya mamado. Siempre es mejor usar leche materna extraída como suplemento antes que leche de fórmula. En cualquier caso los suplementos deben usarse durante el menor tiempo posible, siempre después de que el bebé haya mamado los dos pechos todo lo que haya querido (debe apartarse del pecho él solo) y en pequeña cantidad. Si damos mucha cantidad de suplemento, el bebé se llenará y durante la siguiente toma mamará con poca fuerza porque no tendrá hambre. Esto dará lugar a que los pechos no se estimulen lo suficiente y produzcan cada vez menos leche.

He leído que la avena es un cereal muy completo, y me gustaría introducirla en la dieta de mi peque, que ahora tiene 8 meses. ¿Puedo darle avena? Si es así, ¿podrías darme algún consejo / idea de cómo hacerlo?- Merche V.

Introducción avena dieta bebés

Efectivamente la avena es un cereal muy nutritivo y muy bien tolerado por los bebés, que pueden empezar a tomarlo a partir de los 6 meses de edad. Al principio la mejor forma de dársela es en forma de papilla preparada con los copos (tradicionalmente esta papilla se ha llamado gachas de avena y la han consumido niños y adultos en muchos países del norte de Europa). Los copos se cuecen unos minutos con agua, leche materna o de fórmula, o un caldo de verduras, hasta que espesan. No hace falta añadir azúcar ya que la avena es naturalmente dulce y a la mayoría de los bebés les gusta su sabor natural, pero sí se pueden añadir otros alimentos para enriquecer estas gachas según el momento del día y los gustos de cada bebé. Por ejemplo: compota casera de pera o de manzana, puré de plátano o de fresas, puré de dátiles rehidratados, almendras, nueces o semillas de calabaza molidas.

La avena es un cereal muy nutritivo y muy bien tolerado por los bebés, que pueden empezar a tomarlo a partir de los 6 meses de edad.

Las gachas de avena son excelentes para desayunar o merendar y son muy útiles cuando el bebé tiene el estómago delicado por haber tenido alguna enfermedad reciente ya que la avena tiene sustancias mucilaginosas que protegen la mucosa del estómago y del intestino.

Más adelante, cuando el bebé ya mastique mejor, los copos de avena pueden usarse para preparar barritas o galletas caseras sin azúcar. También pueden añadirse a la harina con la que preparamos bizcochos o madalenas caseros (es importante hacerlos con muy poco o nada de azúcar); y a los yogures o batidos de frutas.

Acabo de tener un bebé, y el mayor, que tiene 2 años y medio, todavía sigue tomando el pecho. Me preocupa que si les doy el pecho a los dos a la vez, la leche tenga poca calidad - Sandra T.

Ventajas de la lactancia en tandem

Amamantar a más de un bebé a la vez se llama lactancia en tándem y es perfectamente posible. La leche no pierde calidad en absoluto por alimentar a más de un bebé, pero sí que cambia de composición para adaptarse al bebé recién nacido, que es quien debe tener preferencia a la hora de mamar. Los bebés que tienen un hermano o hermana mayor que está todavía tomando leche materna disfrutan de algunas ventajas: les cuesta menos extraer la leche durante los primeros días, ya que los pechos están preparados y producen leche con más facilidad, además los pezones ya están formados y al nuevo bebé le resulta más fácil agarrarse bien. Para la madre es también más cómodo ya que no siente las molestias de los primeros días asociadas a la “subida” de la leche.

Durante la lactancia en tándem, la leche no pierde calidad, pero sí que cambia de composición para adaptarse al recién nacido.

Cuando el recién nacido tenga hambre debe ser él el primero que mame; a otras horas tu hijo mayor puede seguir haciendo las tomas que quiera. Es muy posible que el mayor sienta celos del pequeño y necesite mamar con más frecuencia estos días, hay que ser comprensivos y respetuosos con él.

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