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Nutrición Infantil

Por qué les doy cacao en el desayuno a mis hijos

Por qué les doy cacao en el desayuno a mis hijos

El cacao ha sido para mí un gran descubrimiento del mundo de la alimentación sana. Siempre lo había asociado al chocolate y, por tanto, a un producto de excepción. Sin embargo, como os conté en el anterior artículo, este alimento es una verdadera maravilla. De hecho, entre sus fans están quienes lo consideran un superalimento. Para mí lo es y, además, me da mucho juego en la cocina pues con él hacemos nuestras propias recetas chocolatadas saludables.

Solemos asociar el cacao al chocolate, pero lo cierto es que el cacao es muy saludable, y sus características y beneficios lo convierten en un superalimento.

Una de las características que me gustan del cacao, además de que es un potente antioxidante y, por tanto, un gran aliado para la salud en general, es que tonifica el sistema nervioso, lo activa, sin exacerbarlo, y produce una sensación de bienestar. Algunos estudios apuntan a que el cacao estimula las capacidades cognitivas, por lo que es un buen compañero en situaciones que requieran concentración mental.

Estos beneficios se deben principalmente a la presencia de triptófano, teobromina y feniletilamina. Esta última, es una sustancia que actúa en el cerebro y desencadena una sensación de bienestar. La teobromina es un estimulante del sistema nervioso, menos potente que la cafeína, pero que merece cierto respeto, sobre todo si nuestro cacao lo tomarán niños o personas sensibles. En ese caso, lo mejor es tomarlo en la primera parte del día. Así nos dará vigor y alegría sin entorpecer el descanso nocturno. El mejor momento del cacao para mí es, por tanto, el desayuno.

Debido a las propiedades estimulantes del cacao, lo mejor para los niños es ofrecérselo durante el desayuno, pues les ayudará a obtener vigor y energía para afrontar el día.

ALGUNAS IDEAS CHOCOLATADAS PARA LAS MAÑANAS

Existen distintos “formatos” para tomar cacao y beneficiarse de sus propiedades. Los que más utilizo son el polvo de cacao y los nibs de cacao. Luego, de tanto en tanto, también utilizo la manteca de cacao, con la que se pueden elaborar bombones de chocolate blanco o chocolate negro y que es un alimento que está bien si se toma con moderación.

El polvo del cacao es muy fácil de utilizar y tiene mucho juego. En casa solemos preparar nuestra bebida chocolatada en dos minutos batiendo un vaso de bebida vegetal, por ejemplo de avena sin gluten, con 1 cucharita de cacao en polvo, otra cucharita de canela en polvo, ½ dátil medjool o un poquito de miel. Queda buenísima fría o caliente y es la alternativa saludable a cualquier bebida chocolatada industrial repleta de azúcares e ingredientes indeseables.

Los nibs de cacao, por su parte, quedan deliciosos como toppings del porridge de avena o en el pudding de chía. Son crujientes y nos invitan a masticar nuestras recetas, que es fundamental para digerirlas correctamente (no olvidemos que la digestión comienza en la boca). Una cucharita de postre suele ser suficiente para beneficiarnos de sus propiedades y disfrutar de estas mini municiones antioxidantes.

RECETA DE FRUTOS SECOS BAÑADOS EN CACAO

Una receta que nos encanta en casa son los frutos secos bañados en chocolate casero. Aquí es importante vigilar las cantidades porque sin darnos cuenta podemos tomar más de la cuenta y ya sabemos que los frutos secos son pesados, ¡sobre todo si están bañados en chocolate! Como medida siempre tomaremos lo que nos entre en un puñado con la mano cerrada y el resto lo guardamos en la nevera.

INGREDIENTES

Para preparar el chocolate necesitamos:

  • ½ taza de cacao en polvo
  • ½ taza de aceite de coco virgen
  • ¼ taza de miel o sirope de agave o melaza de arroz 

Es decir: una parte de cacao, una de aceite de coco y ½ de endulzante. Utilizar estas proporciones según la cantidad que se quiera elaborar.

Nuestros frutos secos favoritos:

  • Almendras
  • Coquitos (Nueces de Brasil)
  • Nueces
  • etc

ELABORACIÓN

1. Derretir el aceite de coco al baño maría, luego añadir el cacao y remover hasta disolverlo perfectamente. Finalmente, incorporar el endulzante elegido hasta disolverlo bien.

2. En esa preparación vamos tirando nuestros frutos secos favoritos y cuando están bien empapados de chocolate los ponemos a secar en un plato.

Alternativa: Una versión más ligera en verano es la fruta bañada en ese mismo chocolate. En ese caso: se cortan trozos de fruta, se coge chocolate derretido y se decora con un hilo de cobertura por encima con ayuda de una cuchara.

Espero que estas ideas os hayan inspirado y recordad que, para empezar de buen pie a la mañana, nada como un poco de cacao acompañando nuestros alimentos.

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