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Nutrición Infantil

Desayunos y meriendas saludables para niños vegetarianos

Desayunos y meriendas saludables para niños vegetarianos

Artículo extraído de Bio Eco Actual

Los desayunos y las meriendas deberían ser ratos de alegría y disfrute, pero en ocasiones se convierten en un momento de tensión y conflicto en casa. Esto suele deberse a las ideas preconcebidas que tenemos sobre estas comidas.

Lo que sigue te va a sorprender, pero es cierto: no es imprescindible ni desayunar ni merendar.

No pasa absolutamente nada por no hacer estas comidas. Lo importante es el conjunto de lo que comamos a lo largo del día, no tanto cómo lo repartamos. Aunque en general es positivo desayunar, a algunos niños les cuesta mucho hacerlo en cuanto se levantan. En vez de pelearnos con ellos o aceptar que coman cualquier cosa para que no se vayan al colegio “con el estómago vacío”, es mucho mejor prepararles algo saludable y que lo coman más adelante, cuando les entre hambre. Si no, terminaremos aceptando y fomentando que coman cosas perjudiciales como galletas, bollos, cereales refinados y azucarados, leche con chocolate etc. Para comer estas cosas, es mejor no comer nada.

Los desayunos y meriendas tampoco necesitan seguir un patrón rígido. No hay unos alimentos específicos que debamos desayunar, y no es necesario seguir el esquema cereal + fruta + lácteo. Es importante que cada niño coma lo que más le apetezca, intentando que desayuno y merienda complementen la comida del mediodía y la cena. En cada cultura se comen diferentes cosas para desayunar y todas son igualmente válidas. ¡Muchos japoneses desayunan sopa de miso!

Recuerda que lo importante es ofrecer alimentos saludables de forma consistente. Lo que los niños vean comer en casa es lo que aprenderán a comer.

ALGUNAS IDEAS SALUDABLES Y NUTRITIVAS

  • Pan integral: con hummus, con aguacate, con tomate y queso (puede ser queso vegetal), con mantequilla de cacahuetes y mermelada de arándanos, con mantequilla de almendras, con paté vegetal, con escalibada.
  • Tortitas de arroz, trigo o maíz con fiambre vegetal.
  • Gachas de avena con compota de manzana y nueces
  • Macedonia de frutas. Pera cortada en cuartos y untada en mantequilla de cacahuetes. Fresas con cobertura de chocolate negro. Zumo de naranja o pomelo.
  • Yogur (puede ser de soja) con muesli y avellanas.
  • Hummus con zanahorias y otros crudités.
  • Nachos con guacamole
  • Mezcla de frutos secos, semillas (de girasol, de calabaza), y frutas desecadas como albaricoques, dátiles, higos y pasas.
  • Batidos. Se pueden dejar preparados la noche anterior, por lo que son una gran ayuda si nuestros hijos se levantan con ganas de tomar algo pero no tenemos mucho tiempo; y también para los niños a los que les cuesta comer sólido por la mañana, pero que tienen menos dificultad para beber. Posibles combinaciones: leche vegetal, plátano, cacao sin azúcar y mantequilla de cacahuete; leche, fresas, plátano y mantequilla de almendras; melocotón y yogur; etc.
  • Durante las vacaciones y fines de semana podemos hacer algo más sofisticado, como bizcocho casero de zanahorias, pancakes o crepes, huevos revueltos (o tofu revuelto) con alubias con tomate y salchicha vegetal, mousse de mango y semillas de chía, etc.

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