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Nutrición Infantil

Introducción de legumbres, frutos secos y semillas en niños ¿Cuándo y cómo?

Introducción de legumbres, frutos secos y semillas en niños  ¿Cuándo y cómo?

Tanto las legumbres, como los frutos secos y las semillas, son un alimento muy importante que no debería faltar en la dieta de ningún niño, ya que les aportan una serie de nutrientes muy necesarios para su desarrollo.

Los frutos secos nos ofrecen una diversidad importante de vitaminas y minerales como el potasio, que ayuda a mantener la función muscular y el ritmo cardíaco, el magnesio, para mantener los huesos fuertes o el calcio, vital para la formación de huesos y dientes y para fomentar la función del sistema nervioso.

Las legumbres no se quedan atrás. Son muy beneficiosos por su aporte de proteínas, hierro, calcio y vitaminas del grupo B, muy necesarias para el desarrollo del niño.

Las semillas, unas grandes olvidadas en la alimentación de los más pequeños, son también muy necesarias. Semillas de girasol, calabaza, lino, sésamo, mijo, pimienta, melón, sandía, alpiste, trigo, manzana, etc. ¡Hay una gran variedad! ¿Y por qué no deben faltar en la alimentación de los más peques? Porque les aportan ácidos grasos, lo que las convierte en un sustituto estupendo del pescado en dietas vegetarianas/veganas. También son muy ricas en calcio; un calcio mucho más fácil de absorber que el de origen animal. Y algo muy importante, y que suele preocuparnos: aportan muchas proteínas.

En resumen, estos tres alimentos resultan muy importantes en una dieta vegetariana o vegana debido a su aporte de proteínas, ácidos grasos, calcio y hierro, entre otros, por lo que no se debería retrasar su introducción, como normalmente se hace, por miedo a que sea difícil de digerir o por miedo a una reacción alérgica.

Estos tres grupos de alimentos resultan muy importantes en las dietas infantiles, sobre todo si son vegetarianas o veganas, debido a su aporte de proteínas, ácidos grasos, calcio y hierro.

CUÁNDO Y CÓMO HACERLO

Lo más recomendable es introducir estos tres grupos de alimentos desde los 6 meses, justo cuando comienza la alimentación complementaria. Eso sí, poco a poco y vigilando los primeros días a que no haya reacción a los frutos secos, precisamente, para evitar intolerancias en un futuro.

Una buena forma de introducir las legumbres es en purés de verduras o haciendo nuestras propias crema, como el hummus, por ejemplo. Una receta muy rica es un puré de zanahoria, puerro, patata y un puñado de lentejas rojas; solo hacer falta cocerlo todo junto y triturar. Otra opción, para bebés que coman sólidos desde el primer momento, es hacer albondiguitas con una mezcla de lentejas rojas, patata y arroz integral; lo cocemos, los trituramos y formamos las bolitas. Las lentejas rojas son muy sabrosas y se cocinan mucho más rápido que las convencionales.

Los frutos secos y las semillas también son fáciles de introducir en la alimentación de los bebés. Existen multitud de semillas naturales que, trituradas, complementarán a la perfección la nutrición de nuestros hijos, como las semillas de calabaza, muy ricas en hierro y magnesio. Podemos hacer mantequillas, cremas, o triturados, como el tahini… y añadirlas en cualquier puré, papilla... o simplemente untarlas en una rebanada de pan. Otra forma de introducir todos los beneficios de las semillas es a través de aceites de primera presión en frío.

Muy importante es que elijamos frutos secos y semillas que sean ecológicas y naturales, sin añadidos como sal, grasas o azúcar. Observa siempre que no estén tostados, pues de este modo nos aseguramos que conservan todos sus nutrientes.

Es necesario ofrecer estos alimentos siempre bien triturados, porque enteros existe riesgo de atragantamiento. Los pediatras recomiendan no ofrecerlos enteros a menores de 5 años, esto es por precaución, y sobre todo en el caso de los niños que han llevado una alimentación a base de papilla. En el caso de niños alimentados con el método BLW, la introducción de frutos secos enteros podría ser mucho antes.

Lo más recomendable es introducir estos tres grupos de alimentos desde los 6 meses, poco a poco y vigilando que no haya reacción.

MINI RECETA

Os dejo una receta muy sencilla, apropiada para cualquier edad.

  1. Cocina al vapor en un mismo recipiente una zanahoria pelada, un mango pelado y una manzana hasta que esté todo tierno.
  2. Tritura junto a una cucharada de crema de almendras, deja enfriar y sirve.

Es un puré sano, nutritivo y súper dulce sin necesidad de añadirle ningún edulcorante. Y lo más importante… ¡a los peques les encanta!

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