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Nutrición Infantil

¡Pasta sí, pero saludable!

¡Pasta sí, pero saludable!

La pasta es un alimento que no sólo nos saca del apuro en más de una ocasión, sino que además, a los niños les encanta, por lo que resulta una apuesta segura a la hora de darles de comer.

El problema es que, en su versión más común o convencional, la pasta está elaborada a partir de harina de trigo refinada. Si además le sumamos que solemos servirla con salsas y quesos, olvidando la necesaria ración de vegetales, el conjunto no resulta una opción muy saludable.

¿Cómo podemos resolver estos inconvenientes y no renunciar a la pasta que tanto gusta a grandes y pequeños? Eligiendo un producto de calidad combinado con verduras.

ALTERNATIVAS AL TRIGO MODERNO

La pasta común o de harina de trigo es un alimento que no nos interesa como parte de la dieta, pues, sin querer entrar en profundidad en un tema más bien complejo, daña las paredes del intestino y es proinflamatorio.

No hablo del gluten, sino del trigo como grano, que debido a las muchas transformaciones que ha sufrido en las últimas décadas para mejorar su productividad, resulta difícil de gestionar por nuestras enzimas digestivas, las cuales no han podido adaptarse.

Más allá del gluten, el trigo resulta difícil de digerir debido a las múltiples transformaciones que ha sufrido durante las últimas decadas.

Una alternativa muy interesante a la hora de escoger pasta es optar por aquellas que están elaboradas a partir de harinas de legumbre, por ejemplo, de lentejas o garbanzos. Esta novedosa opción nos permite evitar el consumo de trigo y beneficiarnos de las propiedades de las legumbres, que no son pocas.

La pasta de legumbre resulta una excelente alternativa, pues nos permite seguir ofreciendo pasta a los niños a la vez que se benefician de todas sus propiedades.

Este tipo de pasta significa un aporte interesante de proteína de buena calidad y de origen vegetal, con mayor presencia de fibra (naturalmente) y, muy importante, se trata de una alternativa que resulta mucho más fácil de digerir. Además, resulta más saciante que la pasta convencional y se prepara mucho más rápido (en menos de 5 minutos). Y por supuesto, no contiene gluten.

¡FÍJATE EN LAS ETIQUETAS!

Cuando compramos productos alimentarios es fundamental detenerse un momento a leer la información para conocer bien qué estamos comprando. En el recuadro de los ingredientes no deberíamos encontrar nada que no queramos poner en nuestra mesa (aditivos o nombres raros).

En el caso de la pasta, es muy importante verificar que entre los ingredientes no nos encontremos con la palabra "fibra", pues eso quiere decir que, lejos de ser una pasta integral, nuestro alimento es un producto proveniente de un grano refinado al que se le ha añadido la fibra; y esto es muy diferente desde el punto de vista nutricional.

Si entre los ingredientes de la pasta figura la palabra "fibra", quiere decir que se trata de un alimento refinado al que se le ha añadido fibra, y por lo tanto no es un producto integral.

Si los ingredientes son de producción ecológica, seguro habrá más nutrición y menos toxinas. Además, se tratará de una producción más sostenible.

PASTA DE LEGUMBRES CON VEGETALES ¡UN PLATO 100% SALUDABLE!

Pasta de legumbres con verduras

Elegida nuestra pasta, la manera más sana y deliciosa de completar el plato será siempre con verduras. Aunque a muchos niños les cuesta tomarlas, no deberíamos dejar de insistir, pues no existe ningún alimento que pueda reemplazar a los vegetales en sus beneficios para la salud, por lo que es muy importante que estén presentes cada día, y a ser posible en cada comida.

Además de elegir pasta de calidad, la mejor manera de ofrecer un plato saludable y completo a los niños es combinarlo con verduras.

Con las verduras les estamos aportando la máxima micronutrición (vitaminas y minerales), la mejor fibra y grandes cantidades de sustancias antioxidantes.

RECETA SENCILLA Y NUTRITIVA: PASTA DE LENTEJAS ROJAS CON BRÓCOLI

Una receta que siempre triunfa en casa es la pasta de lentejas rojas (me encantan las lentejas rojas porque son de las legumbres más fáciles de digerir) con brócoli, ajo y semillas de sésamo negro.

Es tan fácil como, por un lado, cocinar la pasta y reservarla y, por el otro, hacer al vapor unos minutitos el brócoli (no mucho rato para que no pierda propiedades y siempre con su tallo que es donde están la mayoría de los nutrientes).

Luego, en una sartén con un buen chorro de aceite de oliva virgen, saltear un poquito de ajo picado y tirar la pasta y el brócoli durante un minuto para que se integren los sabores. En esta época del año, reemplazo el brócoli por espárragos y también les encanta.

Por último, espolvoreamos las semillas de sésamo y voilà: lista una comida rica, fácil y muy nutritiva.

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