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¿Avena sin gluten? ¡SI!

¿Avena sin gluten? ¡SI!

La avena es un cereal que ha sido consumido por los humanos desde la antigüedad. Para que te hagas una idea, en Europa Central se han encontrado restos de avena en excavaciones arqueológicas que datan de la Edad de Bronce, en la prehistoria.

Y es que sus cualidades, tanto nutritivas como energéticas, la convirtieron en alimento base de muchos pueblos y civilizaciones.

Desde un punto de vista nutricional, la avena es uno de los cereales más completos que existe, pues contiene la gran mayoría de aminoácidos esenciales que nuestro organismo necesita, y éstos solo se obtienen a través de los alimentos.

¿Y qué son los aminoácidos? Son las unidades que forman las proteínas, y éstas, a su vez, constituyen los músculos, tendones, órganos, glándulas, pelo y uñas. El crecimiento, la reparación y el mantenimiento de todas nuestras células dependen de ellos.

Pero además, la avena también aporta una gran cantidad de vitaminas, minerales, fibra y ácidos grasos esenciales, que la convierten en un alimento básico en nuestra dieta.

PERO... ¿LA AVENA TIENE GLUTEN?

Pese a todos los beneficios que la avena tiene sobre nuestra salud, durante los últimos años ha habido cierta confusión respecto a si puede incluirse en la lista de alimentos aptos para celíacos.

Lo cierto es que este cereal, en su forma pura, no contiene gluten. Lo que ocurre es que la avena convencional suele contaminarse, durante el cultivo o procesado, por el contacto con otros cereales que tienen un elevado contenido en gluten, como el trigo, la cebada, el centeno, etc.

La avena es un cereal muy completo y sin gluten en origen, pero suele contaminarse durante el cultivo o procesado por el contacto con otros cereales que sí tienen gluten.

Así pues, la avena puede incluirse en una dieta libre de gluten por la mayoría de personas con celiaquía. De hecho, así lo manifiesta el reglamento CE 41/2009, que dice que “la mayoría de las personas, si bien no todas, que padecen intolerancia al gluten pueden incluir la avena en su dieta alimentaria sin efectos nocivos para su salud” siempre que la avena no se haya contaminado con el trigo, el centeno, la cebada u otros cereales.

Eso sí, hay que tener en cuenta que la avena contiene pequeñas cantidades de avenina, una prolamina que puede causar reacciones en un grupo reducido de celíacos. Por este motivo, lo más recomendable comenzar con pequeñas cantidades y comprobar así que realmente se están tolerando sus bajos niveles de gluten (20 partes por millón es realmente una cifra muy pequeña si lo comparamos con los 8.000 ppm de la avena convencional).

La avena puede incluirse en una dieta sin gluten, pero es recomendable comenzar con pequeñas cantidades para comprobar que no causa reacciones causadas por la avenina.

¿Y CÓMO SE CONSIGUE AVENA SIN GLUTEN?

Avena sin gluten

Como hemos visto, la avena en su forma pura no contiene gluten. Así pues, el único modo de conseguir avena sin gluten es evitando el problema de la contaminación cruzada.

A la hora de comprar avena sin gluten, es muy importante elegir aquellas que estén certificadas para asegurarnos de que contienen menos de 20 ppm (partes por millón) de gluten.

Nuestra avena procede de cultivos totalmente aislados, y está certificada por la AOECS como un producto libre de gluten.

Durante el cultivo, recolección, procesamiento, lavado, empaquetado y transporte, la avena recibe un control de alta seguridad y se siguen pautas muy específicas, realizando análisis de cada lote para comprobar y garantizar que la avena tiene un contenido de gluten por debajo del valor de 20 ppm, y por lo tanto se puede considerar libre de gluten.

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