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¿Aún no practicas la cocina "zero waste"?

¿Aún no practicas la cocina "zero waste"?

Hay modas que son una verdadera suerte. El zero waste es un movimiento que busca no producir residuos, como su nombre indica. La idea de fondo es que con reciclar no es suficiente: hay que dar un paso más y generar menos basura. Desde hace un tiempo, este movimiento ha conseguido, entre otras cosas, que dejemos de llevarnos bolsas de plástico del supermercado, utilicemos compresas de tela, nos lavemos el cabello con champú sólido…

El zero waste es una manera de vivir, que deja atrás una forma egoísta y peligrosa de consumir, sobre todo para nuestro planeta, que poco a poco se va convirtiendo en un basurero, en donde en breve ya no será posible vivir. El zero waste gana adeptos sin parar, ¡se ha puesto de moda!, y yo lo agradezco profundamente.

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CÓMO PRACTICAR EL ZERO WASTE EN TU COCINA

En esta era de la abundancia, en que basta con estirar la mano para conseguir alimentos, nos hemos acostumbrado a tirar un montón de comida porque, simplemente, hemos hecho un mal cálculo y no hemos llegado a consumirla. Es descabellado. Por no hablar de lo que se desperdicia en los supermercados y restaurantes.

¿Sabías que muchas de las pieles y hojas que desechamos cuando cocinamos nuestras frutas y verduras pueden utilizarse? Y, lo más curioso, es allí en donde generalmente están concentrados la mayor parte de sus micronutrientes.

A continuación, te doy algunos ejemplos de aprovechamiento para tus frutas y verduras:

LIMÓN Y NARANJA

La piel es un ingrediente maravilloso para elaborar galletas y bizcochos o para acompañar un yogur. No la tires, puesto que, además, allí es en donde tienes las mayores concentraciones de vitamina C y folato.

PIÑA

El corazón suele desecharse porque es muy duro y fibroso. Sin embargo, allí hay una enorme cantidad de bromelina, una enzima con acción proteolítica, que puede facilitarte mucho las digestiones. Incorpóralo a un batido, así te ahorras su difícil masticación.

CEBOLLA, ZANAHORIA Y APIO

Las pieles de la zanahoria y la cebolla, al igual que las hojas del apio y la zanahoria, pueden utilizarse para hacer caldos o para incorporar a guisos. Mi recomendación es que piques todo pequeño, lo metas en una bolsa hermética y a congelar. Las hojas del apio son muy depurativas y remineralizantes.

REMOLACHA

Sus hojas, que normalmente descartamos, pueden tratarse en la cocina igual que a las acelgas o espinacas. En un salteado, por ejemplo, quedan muy bien y, además, aportan buenas cantidades de vitaminas y minerales.

BRÓCOLI Y COLIFLOR

Tómalos enteros, no apartes los tallos porque son verdaderas bombas de vitamina C, vitaminas del grupo B, A y algunos minerales como el calcio.

La lista sigue. Si te tomas el trabajo de investigar qué puedes hacer con aquello que estás a punto de tirar o simplemente te atreves a probarlo, conseguirás más nutrición al mismo precio y de manera más respetuosa con el medio ambiente.

Un requisito muy importante para practicar el zero-waste con tus frutas y verduras es que éstas sean de cultivo ecológico, ya que, así como las vitaminas y minerales se concentran en pieles y hojas, también lo hacen los pesticidas.

CUBITOS DE ACEITES AROMÁTICOS

Sol Natural cocina zero waste - residuo cero

Las hierbas aromáticas frescas, como la albahaca, el cilantro o el perejil, suelen ponerse feas en pocos días. ¡A mí me da una rabia! Hace poco, investigando por internet, descubrí una manera muy sencilla y práctica de no desaprovechar mis hierbas cuando se me estaban por estropear. Útil, sobre todo, para el cilantro y el perejil, porque la albahaca suelo convertirla en pesto. Te cuento.

Hacer cubitos de aceites aromáticos es una estupenda, y deliciosa manera, de aprovechar tus hierbas aromáticas.

Echas media taza de tu hierba en una batidora y añades una taza de aceite de oliva virgen (es decir, el doble de aceite que de hierba). Lo bates durante unos 5 segundos, hasta que las hierbas estén bien trituradas e integradas con el aceite. Luego, echas la mezcla en una cubitera y pones a congelar unas 2 o 3 horas. Finalmente, sacas los cubitos de aceite aromático y los guardas en una bolsa hermética que volverá al congelador para que puedas ir utilizando de a uno en tus preparaciones en donde quieras ese toque aromático de sabor. Fácil ¿no? A mí estas ideas me resultan muy prácticas y me encantan porque son para mi día a día.

Busca en internet, pregunta, investiga… verás que mucho de lo que estabas acostumbrado a desechar puede ser aprovechado. Llegó la hora del zero waste, ábrele la puerta y súmate a la mejor de las modas.

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