

Para las tortitas
Para el pesto de rúcula
1. Cocer la quinoa. Enjuágala bien, tuéstala y cuécela con el doble de agua y una pizca de sal hasta que quede suelta (12–15 minutos). Deja que se temple. Por 1 taza de quinoa 2 tazas de agua.
2. Preparar el calabacín. Rállalo y escurre suavemente para quitar el agua.
3. Mezclar la masa. Combina la quinoa, el calabacín, las hierbas frescas, el huevo, la harina y salpimenta. Mezcla hasta que quede una masa que se pueda manejar.
4. Formar y cocinar. Haz tortitas pequeñas y dóralas en sartén con un poco de aceite, 2–3 minutos por cada lado.
5. Hacer el pesto. Tritura la rúcula, los frutos secos, la levadura nutricional y el zumo de limón. Añade el aceite poco a poco hasta lograr una textura cremosa. Ajusta de sal y pimienta.
6. Servir. Acompaña las tortitas calientes con el pesto de rúcula por encima o al lado para mojar.